La Empatía del Apellido

Karla, hija de un prestigioso ingeniero civil, y dueño de una de las mejores firmas constructoras del país, el respetado; Ing. Juan Balanta, un hombre del cual aprendió los placeres de la lectura, el vino y la buena música, gracias a él encontró su lugar en la sociedad, y también conoció el carácter y la terquedad, con él descubrió la capacidad de construir y destruir con una sola palabra, este siempre vio en Karla la belleza de su madre "Ámbar Cafate" y también ese ambiguo egoísmo y deseo de poder, el cual solo ella le pudo enseñar a sus hijos.
La familia Balanta Cafate, estuvo compuesta por dos Hijos más, la Señorita Teresa Balanta, que en sus ánimos de ser mejor que su hermana se cambió el nombre por Ingrit Cafate, fue solo la sombra de Ámbar y Karla, además; siempre fue una mujer acomplejada, y gracias a esto generó ansiedad y unaadicción al chocolate, dicen que murió en la tristeza de ser jamás besada, pero también existe el rumor de ser muy manoseada por los pervertidos vagabundos de la calle del cacao.
El otro hermano, saco a su padre, lo temperamental y bipolar, fue un tipo alto y erguido de camisas siempre bien planchadas y almidonadas a la perfección, fue un político liberal y sin arrugas en su comunicación, murió por un disparo, el 9 de abril del 1948, abrazando a su amigo Facundo Benítez, y con la sangre en la boca y entre dientes; gritó "Yo no soy un hombre, soy un pueblo".
El apellido Balanta no tuvo, descendencia alguna, pero si quedó la estela de sus experiencias en los libros firmados, en los planos de las obras de construcción, y en algunos epitafios escritos para los caídos por la soledad o por la diferencia de pensamiento; hoy solo hay recuerdos de aquella dama insegura y hermosa en los libros de los amantes que todavía los atesoran, como si estos fueran la remembranza de su primer beso.
écrit par Yessid Ibañez
